14 de julio de 2010

You believe, you can fly...

La verdad es que tengo la inspiración aparcada por algún recóndito lugar de mi mente porque precisamente hoy, en el día de tu cumpleaños, no me ha venido. Bueno, el hoy es relativo porque son ya la 1.20 de la madrugada del 14 de Julio y he estado intentando apurar al máximo para ver si me podía exprimir cual naranja, pero no ha sido posible.

Así que… ¿Qué puedo decir de ti? Pues que eres mi madre y no voy a usar el topicazo de “mejor madre del mundo” porque eso ya está muy visto y tienes un hijo muy original como para que se baje a ese nivel (por favor, que baje modestia que sube Manuel).

Casi veintiún años soportándome, casi veintiún años teniendo una paciencia inhumana conmigo, casi veintén años (unos años más que otros) detrás de mí para que haga las cosas bien y así no me arrepienta en el futuro. Si me hubiese hecho este blog hace cinco años, te hubiese llamado plasta y pesada, pero uno madura y se da cuenta de que el “manu, estudia”, de que el “yo no quiero decir nada, pero empiezas los exámenes en 2 semanas” y una multitud más de “de ques”, han servido para forjar al hombre que duerme en el tercer piso de la casa. Tu niño de 20 años (casi 21, los llevo muy bien, que conste) se ha convertido en un jovencito con los pies en la tierra (y aún con multitud de cosas por aprender) en un abrir y cerrar de ojos. Y es que la vida pasa cual AVE y nadie mejor que tu lo sabe.

Pocos consejos te puedo dar como hijo, ya que en lo que me he convertido se lo debo, en gran parte, a papá y a ti. El único que te puedo dar es este: aprovecha al máximo la vida y ahora más que nunca es cuando debes hacerlo porque es, precisamente, cuando vas a tener todo el tiempo del mundo para cumplir tus sueños. Dentro de nada tendrás a tus tres soles volando ellos solitos por el cielo y tendrás tiempo para TI, toda una vida además. Así que… es el momento de tirarse a la piscina madre, de emprender los sueños que no has podido cumplir por criarnos a nosotros, porque ¿sabes qué? Nunca es tarde. Tu hijo ha adquirido esta filosofía de vida y mírame, tengo mi meta siempre presente tanto en el corazón como en mi cabeza.

Soy así porque así me has criado, soy así porque así me has educado, soy así porque así me has cuidado y, sobre todo, soy así porque así me has querido. Así que, enhorabuena por haber cosechado este maromo de metro noventa que te quiere con locura, pero, por encima de todo, te da las gracias. Te quiero mamá. ¡Feliz cumpleaños!

P.D: Canción repetida, pero jamás me cansaré de ponertela.

1 comentario:

  1. si puedo verlo, puedo hacerlo. Si soy capaz de creer en mí,seré capaz de tocar el cielo, aunque después de leer tu entrada, estoy más segura de que ya lo he tocado, y que solo´tu, vosotros, me habéis elevado hasta el cielo, ahora solo tengo que mantenerme ahí una vez que ya no vea reflejado en tus ojos mi mayor triunfo.
    Gracias por conseguir que me sienta tan bien.
    TE QUIERO MUCHO,CUCURUCHO.

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