26 de agosto de 2010

21

Se acaban las vacaciones, el verano y yo vuelvo a Madrid con un año más. El 24 de agosto tuvo lugar mi vigésimoprimer cumpleaños. La verdad es que no me siento viejo; es más, cada vez que alguien pronuncia esas cinco letras, ataco con un “Ey, estoy en la lechuga de la vida porque estoy empezando a vivir mi propia vida”.

No sabía como retomar de nuevo el blog, ni cómo obsequiar el comienzo de este nuevo año de vida que me ofrece el mundo; así que he decidido hablar de este número que me va a acompañar durante los próximos 363 días. 

21… What the fuck means that number? Si recurrimos al significado matemático, me resulta curioso que 21 es el sexto número que puede formar un triangulo numérico. Si sumamos 1+2+3+4+5+6 el resultado que obtenemos es 21. También es un número que forma parte de la Sucesión de Fibonacci (muy relacionada con la suerte el juego). No os voy a mentir: todo esto me lo ha ofrecido mi amiga Wikipedia, pero pensando que no iba a encontrar nada más, me he topado con dos características que han suscitado mi curiosidad. Bien, por partes:

- El alma pesa 21 gramos. ¿Por qué? Porque cuando morimos perdemos, exactamente, 21 gramos. Curioso, ¿verdad? Es algo que creo conveniente citar porque el alma es sinónimo de vida y, como bien he mencionado antes, mi vida (mi propia vida) está comenzando ahora. Estoy tomando las riendas en mi vida, dejando el nido, tomando mis propias decisiones, dándome las ostias yo solo y levantándome del suelo con mi orgullo y la suficiente madurez que tengo. Porque así es la vida y quien algo quiere, algo lo cuesta. Doy gracias por tener claro mi camino, el futuro al que quiero llegar y es que, cuando recoja esa estatuilla dorada que me darán por alguna fantástica película, diré: “And then, while I was crossing Mars, I said: Here's the astronaut that never would step on the Moon” Para los puros castellanos: “Y entonces, mientras pisaba Marte, dije: aquí está el astronauta que nunca iba a llegar a pisar la Luna”. No estudio astronomía, ni quiero ser astronauta, ni voy a pisar Marte. Estudio comunicación audiovisual, quiero ser director de cine y voy a poder compartir con multitud de espectadores mi imaginación, mis sueños. ¿Qué cómo lo voy a conseguir? No lo sé; sólo sé que voy a llegar a ello.

- El 21 es el número de la suerte. Si vas a Las Vegas y en las tragaperras consigues sacar tres 7 (que suman 21), ganarás. De la misma forma, en el Blackjack el número 21 es el que te hace salir más victorioso. Suerte. Una palabra de la que mucha gente se queja y que poca gente valora. ¿Por qué creo conveniente mencionar esto? Pues porque yo soy de los afortunados que valoran la suerte, valoro todo lo que me ha ocurrido en mi vida y creo que tengo suerte al tener la vida que tengo. La suerte me acompaña; según mi querida madre soy tan “cabrón” que con echarle un poco de narices a lo que quiera, lo consigo porque la suerte hace el resto. Y es que, si me centro en el futuro que quiero vivir, la suerte me vuelve a sonreír porque una pequeña puerta relacionada con lo que más me gusta, se ha abierto y me brinda la oportunidad de cruzarla.

Sin duda, me quedo con el significado de vida y suerte, pues creo que me van a acompañar a los largo de este año. Porque a lo largo de este año voy a dar el primer paso del largo camino que tengo que recorrer; porque a lo largo de este año voy a emprender mi sueño y es que, precisamente, el existo es la realización progresiva de un sueño.

7 de agosto de 2010

Tu mente es la escena del crimen

Tenía pensado permanecer ajeno al blog hasta que llegara septiembre, pero tras haber visto ayer una de las películas que más esperaba este año, no he podido evitar escribir mis impresiones acerca de esta.

Cuando me enteré que el 6 de agosto Nolan y Shyamalan compartían cartelera, decidí apostar por la película del director de The dark Knight, ya que el padre de obras maestras como El sexto sentido, El protegido, El bosque o Señales, se ha desviado de su estilo por eso de que sus últimas creaciones no han gustado a Hollywood (y, según las críticas, Airbender es bastante mala).

Cuando salía ayer del cine tras haber visto Origen, multitud de pensamientos, sensaciones y teorías se me pasaban por la cabeza. Es una película que, tras su visionado, requiere algo de reflexión ¿qué cojones he visto? Es una peli de acción muy buena, pero también tiene su dosis de filosofía, de hacerte pensar y, si nos ponemos técnicos, hasta tiene mitología. Origen (Inception in english) es un éxito de película por el mero hecho de que llega a un público muy extenso: entretiene a los que buscan entretenimiento y hace pensar a los que buscan reflexión. Y eso es, precisamente, uno de los mayores logros del film porque pocas películas consiguen esto.

Lo reconozco, soy fan de Nolan. Le conocí con Batman Begins y luego me conquistó con The prestige (El truco final). La gota que colmó el vaso fue The dark knight y ayer me demostró, una vez más, que es uno de mis directores favoritos y que se sigue mereciendo ese puesto que comparte con Zack Snyder o Shyamalan (apunte: me da miedo Airbender). El guión es excepcional, te tiene en vilo desde el principio hasta el final y, bajo mi punto de vista, la clave de la película es ese arriesgado climax de, prácticamente, una hora que te pone los cojones en la garganta porque van a contrarreloj. Acojonante las escenas de Paris, las del hotel y las del final. El capricho de este film ha sido, bajo mi punto de vista, el de las leyes físicas (gravedad, sobre todo). La verdad es que me enamora el manejo que tiene este hombre con la cámara, la complicidad que tiene con ella, cómo la trata y la de virguerías que hace. Pero bueno, es algo que tenéis que ver por vuestros propios ojos.

Las interpretaciones acojonantes. DiCaprio hace el mejor papel de su carrera. Un, para mí, desconocido Gordon-Levitt complementa al protagonista de Titanic, así como la joven Ellen Page, que protagonizó Juno, da un tremendo Do de pecho, estando a la altura del magnífico reparto de esta película. Cotillard, Murphy, Watanabe y el resto del equipo están en el mismo nivel, lo que hace que su magnífico trabajo soporte el protagonismo de DiCaprio. Todos ellos hacen unas interpretaciones ACOJONANTES.

Si hay algo que me ha cautivado es la música. ¡Qué pedazo de OST, señores! Hans Zimmer (fiel a Nolan) ha provocado varios orgasmos en mis oídos. Si ya de por si la mezcla Howard – Zimmer en Batman me hizo volar y ver el universo, en Inception el señor Hans no se queda nada, nada corto. De las mejores que hay.

Pocos apartados técnicos puedo mencionar más, es una película que hay que ver y disfrutar. Si no entiendes ni de dirección, ni de fotografía, ni de su puñetera madre, no te preocupes, quedaras asombrado y sin aliento por algunas escenas. Porque, JODER, what a imaginación. Esa será vuestra impresión.

Finalmente, quiero hablar de la última escena de la película, así que si no la has visto y no quieres que te la destripe deja de leer ahora porque con todo lo que he dicho, tienes motivos suficientes para ir a ver Inception

Bien, hablemos del final. Leyendo comentarios en foros, mucha gente dice que está soñando y otra dice que es la realidad. Yo soy de los que opina que NO está soñando y os voy a exponer porqué: en el plano final se ve a la peonza rodar y tambalearse debido a que se va a caer. Nos han dejado claro a lo largo de la peli que, cuando sueña, la peonza no se cae. A esto se le puede contrafirmar que la peonza no era de Cobb sino de su mujer y eso ya puede suponer que no sirva como tótem si está soñando y la mujer sigue viva; incluso he leído por ahí, una teoría sobre el anillo de casado que tiene que al final no aparece en su dedo y eso implica que esté soñando. Por favor señores, ¿por qué coño queréis buscarle tres pies al gato? Bajo mi punto de vista, la evidencia más obvia de que Cobb está despierto, son los hijos. Efectivamente, en sus sueños no podía verles la cara, pero, al regresar a casa, por fin les puede ver ¿por qué? Porque es la realidad, porque él no tenía el recuerdo de la cara de sus hijos en ese momento; no los llegó a ver. De nuevo, enhorabuena Nolan por ese plano final en el que haces que la gente se coma el tarro porque, créeme, lo hemos hecho todos. Es de las pocas películas en las que me mola que la gente saque sus propias conclusiones.

¿Cuáles son las mías? Nolan = GENIO. Espero llegar algún día, como mínimo, a la suela de los zapatos de la imaginación de este hombre. ¿Sabéis por qué? Porque Inception es una idea que nos han implantado; una idea que, precisamente, forma parte del sueño de Nolan.